viernes, 18 de marzo de 2011

LO SOCIAL Y LO VIRTUAL.


LO SOCIAL Y LO VIRTUAL.
“lo social y lo virtual” se trata principalmente de un libro conceptual que trabaja atreves de los ejemplo empíricos (por ejemplo, la teleasistencia y la transformación del espacio del ciudadano social, las pulsera electrónicas y los cambios de tecnología de vigilancia).
Su particular lectura de lo virtual, así como su interpretación sobre las “sociedades de control” y la obra de Foucault; pero también la obra del filósofo Michel Serres. De gran importancia para pensar las nuevas formas de mediación material.se parte de que toda “sociedad”, toda forma social es, en el fondo, una forma socio- técnica, una agrupación heterogénea particular permitida y cualificada por las tecnologías concretas que la posibilitan y la restringen. Pero no estamos ante un argumento a favor del determinismo tecnológico ni sociológico, sino más bien al contrario, ante una reflexión en las formas de lo humano son solidarias con, transforman y emergen a partir de las ecologías tecnológicas que habitan y ayudan a re-crear.
Aquí nos muestra una discusión con las tradiciones de estudio de lo “virtual2, en que se parte de describir la virtualización producida por la TIC (acción a distancia, conexión en espacio-tiempos distintos, la realidad virtual) Para llegar a pensar esta virtualización como un punto más del proceso de hominización, de génesis, y transformación de “las formas de lo humano”. donde la reflexión sobre las TIC y como “hacen pasar por ellas” (definiendo, a partir de una forma concreta) las nuevas formas de lo social , alumbrando nuevos espacios :los retos del software individual como una forma de plantear que tipo de sujetos-usuarios se quiere ayuda a producir a los nuevos movimientos sociales en torno al diseño informático, la crítica de la propiedad privada de las tecnologías … (por ejemplo, movimiento hacker como una nueva “forma de solidaridad” o las luchas políticas en torno allá construcción de redes wi-fi de acceso libre).
Pero también se trata de una reflexión conjunta de las transformaciones en las formas de lo social y los cambios en las formas de gestión, gobierno, política, control social…en sentido se discute de cómo las TIC participan de un cambio en las formas de control social del liberalismo político y económico.
A mi modo de juicio la principal virtud- y muy interesante en términos de contenido del texto es también el principal problema: es clasificar conceptos cruciales para participar en los debates que en este tipo de tecnologías introducen en nuestra forma de vida.
BIBLIOGRAFÍA. Francisco Tirado Serrano y Miquel Domènech Argemí (Eds.) (2006). Lo social y lo virtual.

jueves, 17 de marzo de 2011

OTREDAD VRS NARCISISMO.

Universidad Distrital Francisco José de Caldas
Licenciatura en Pedagogía Infantil
Juego, Tecnología y Conocimiento Infantil

Ángela Cedeño
Sandra Gómez
Patricia Rodríguez
Erika Villalba

OTREDAD VRS NARCISISMO.

¨ Lo otro no existe: tal es la fe racional, la incurable creencia de la razón humana. Identidad igual realidad, como si, a fin de cuentas, todo hubiera de ser, absoluta y necesariamente, uno y lo mismo. Pero lo otro no se deja eliminar; subsiste, persiste. Es el hueso duro de roer en que la razón se deja los dientes. Abel Martín, con fe poética, no menos humana que la fe racional creía en lo otro en la ¨esencial heterogeneidad del ser como si dijéramos en la incurable otredad que padece lo uno ¨ …Antonio Machado


1. ¿Cómo se combate al otro en la sociedad de consumo?
Las nuevas tecnologías, aquellas que hoy toman mas fuerza en la posmodernidad, en medio de las diferentes formas que toma el capitalismo cognitivo, han producido una serie de transformaciones en el modo en que percibimos el mundo y en que nos relacionamos con los otros, con el conocimiento, con la vida y lo vivo.
Como parte de este cambio en las nociones del sujeto, se impone el individualismo, que se nutre a su vez por las finalidades del narcisismo, es decir, se imponen las ideas propias por encima de las otras.

Hemos comenzado a establecer distintos prototipos que en vez de constituir una opción, representan los límites que demarcan nuestro actuar en la sociedad. Esos prototipos censuran otros modos de ser, pensar y actuar.

Dejamos de lado la otredad, no reconocemos al otro, porque solo nos es útil en la medida en que nos reconozca, en la medida en que este inmerso en la sociedad del consumismo y en la medida en que actúe según los parámetros de aquellos que dominan.

Cada vez nos hacemos más egoístas y nos vendamos los ojos frente a la adversidad del prójimo. La competencia que exige el capitalismo nos ha deshumanizado y ha hecho que construyamos fosas para hacer tropezar y hundir a todo aquel que representa una amenaza para nosotros. Esta es la mejor forma de prescindir del otro: negándolo.
Haciendo referencia a lo anterior, Tatiana Bubnova dice que "el “yo” sólo existe en la medida en que está relacionado a un “tú”" y por lo tanto nos invita a ver el mundo desde una óptica triple: "yo-para-mí, yo-para-otro, otro-para-mí"
Desde esta perspectiva, se concibe que el tu es necesario para la existencia del yo, pues incluso la otredad se convierte en el ente que invisibiliza nuestra subjetividad. Sin embargo, creemos que no es ésta la mejor noción de otredad, sino más bien seria la manifestación de un egoísmo que nos impide contribuir con un bienestar común y con el reconocimiento del otro.

2. ¿Cuáles son nuestras alternativas?

Una de las alternativas que tenemos es negarnos a hacer parte del molde creado para la sociedad de consumo. También podríamos impulsar el pensamiento heterogéneo capaz de agenciar críticas constructivas que nos permitan tomar conciencia y así retomar la otredad.

3. ¿Qué resistencias, en el sentido de Mejía, podemos hacer a las sociedades de la vigilancia y el control? En la educación, en la vida cotidiana y en otros espacios.

Si retomamos a Mejía, y su propuesta de resistencia desde la educación, podemos decir que debemos luchar por la formación de sujetos que, unidos desde la fuerza colectiva, sean críticos, reflexivos y lo más importante: propositivos, que no se dejen permear por las lógicas del nuevo capitalismo.
Mejía bien plantea que: "La educación representa el camino para el cambio" y a partir de allí se podría insistir en la necesidad de revalorizar el papel del otro y de evaluar el qué, el cómo, el para qué y el porqué del uso de las tecnologías. En este contexto, el maestro, debe mediar para que las decisiones que el estudiante tome, estén en consenso con los diferentes ámbitos de la vida humana y con su historia particular.
Debemos exigir nuestro reconocimiento como seres humanos heterogéneos, a partir de la valorización de aquellos que nos distingue y nos hace únicos, sin prescindir de los elementos sociales e históricos en los que estamos inmersos.
Si queremos hacer resistencia debemos reconocer la imposibilidad de negar al otro y más bien la necesidad de conocer y construir junto a él nuevas alternativas de cambio, de este modo será coherente la frase: “la unión hace la fuerza”.
Lo ideal es abrir espacios en los que sea posible pensar diferente a la masa, y regirnos por unos principios de humanidad y de respeto. Si hemos resistido al otro, por tanto tiempo y en formas tan crueles, ¿por qué no resistir en forma conjunta a los parámetros de vida y sociedad que nos presenta la globalización?

BIBLIOGRAFIA:
Mejía, Marco Raúl. "Las pedagogías críticas en tiempos de Capitalismo Cognitivo". Planeta paz, Expedición Pedagógica Nacional, Programa Ondas. Medellín, Colombia. 2008
Bubnova, Tatiana. Voz, "sentido y dialogo en Bajtin". Primavera. 2006.
Gil, Eva Patricia. "Simulacro, subjetividad y política”. Gil Rodríguez, E. P. (2005). Revista Observaciones filosóficas. N° 1. Recuperado el 17 de
Julio de 2010.
Antonio Machado. “Un Nuevo Juan De Maireina; Poesía de Guerra, muerte". 1932-1939

martes, 15 de marzo de 2011

LA RELACION CTSA.


LA RELACION CTSA.

Para mí las posibilidades de trabajar la relación ciencia, tecnología, sociedad y ambiente en el aula son infinitas, donde su tarea debe ser la enseñanza-aprendizaje enfocados en cuestiones de ética y moral; conllevando esto a que el estudiante comprenda y se integre a la sociedad y a lo que pasa alrededor de ella, logrando que el estudiante se perciba como persona crítica y democrática, para que no pasen entero y sean personas que investiguen y den soluciones a problemas que afecten no solo a él, sino a su alrededor , conciban que cada acción tiene una reacción. Una evidencia de esto “como esta nuestro planeta”.
Pero esto no es tarea solo del estudiante, nosotras(o) como docentes tenemos que brindar esas herramientas con tan solo un juego de roles, una actividad como un foro o un debata que faciliten la integración de autonomía, liderazgo, interacción entre ellos en el aula de clase, porque así es como se construye el conocimiento, donde hay diferentes puntos de vista, donde podemos cambiar ideas como como “el consumismo y la Biopolítica” que afecta no solo a nosotros , sino al lugar que pertenecemos.
Debemos pensar siempre que la finalidad de la educación en ciencias dentro del marco de la educación para los niños, es la alfabetización científica. Según Acevedo Díaz (2004), las posibilidades de esta educación científica son: proseguir estudios científicos, tomar decisiones en los asuntos públicos tecno científicos, trabajar en las empresas, seducir al alumnado, su utilidad para la vida cotidiana, satisfacer curiosidades personales, o bien la ciencia vista como cultura. Muchas de ellas pueden jugar un papel importante en la educación científica para la ciudadanía, por lo cual, en la formación integral de los alumnos pueden contemplarse diversas finalidades de la ciencia escolar. Si se atiende sólo a una, siempre se dejarán de lado importantes contenidos y enfoques, así como competencias e intereses de los alumnos. La sociedad actual, el papel que la ciencia juega en ella, el mundo del trabajo, el flujo de información en los diferentes medios y los desafíos que muchos problemas plantean a futuro, implican que las necesidades de formación y las competencias que deben adquirir los futuros ciudadanos sean tan complejas como variadas, por lo cual esta discusión debe ser tomada con seriedad e intentar rescatar lo mejor de cada postura para evitar las visiones. Así, puede perseguirse la alfabetización científica.

«La ciencia es una actividad personal. Salvo unas pocas excepciones, a lo largo de la historia los científicos han empleado sus fuerzas, no sólo por el deseo de gloria o de recompensa material, sino para satisfacer su propia curiosidad de saber cómo funciona el mundo.»
«Aunque el proceso de hacer ciencia es una actividad personal, la ciencia es en sí misma impersonal. Trata de verdades absolutas y objetivas.»

Líneas abajo, Wolovelsky afirma:
«Estas dos proposiciones condensan el núcleo en el que se sostiene hoy gran parte de la enseñanza de la ciencia. Como se supone que el conocimiento científico depende únicamente de una lógica teórica y experimental, que es independiente de otras cuestiones sociales y culturales (la ciencia trata de verdades absolutas y objetivas) entonces la formación en el campo de las ciencias naturales se debe remitir a comprender parte del corpus de teorías, leyes o principios establecidos, así como algunos aspectos metodológicos referidos al trabajo experimental. No hay ninguna otra cuestión más significativa que ésta.»

Así, en la escuela se muestra a la ciencia separada de su historia, tanto de su historia interna (las Controversias entre científicos, las relaciones entre teorías, el progreso del conocimiento científico) como de su historia externa (sus relaciones con la religión, las instituciones sociales, la sociedad, la política, la Economía, etc.). Se la piensa independiente de la influencia de ideologías, de luchas de poder, sin interacciones mutuas con la sociedad, la política, los conflictos internacionales, los grupos económicos. No se atiende a sus implicancias éticas ni se repara en las consecuencias negativas que el conocimiento Científico y su aplicación puede traer aparejado. Conclusión de que no es posible alfabetizar científicamente sólo desde los conceptos de la ciencia: se torna fundamental también conocer a «la ciencia», con todo lo que ello pueda implicar.

Otro aspecto a analizar es la manera en que los medios de comunicación social se expresan en relación a la ciencia. Por ejemplo, no es raro escuchar o ver en diferentes medios, muy concretamente por ejemplo en el publicitario, expresiones como «la ciencia de la cosmética», «tratamiento científico de las arrugas» o «la ciencia de la limpieza profunda», etc. Las expresiones cientificistas, hoy muy frecuentes principalmente en sectores extra científicos, deben ser advertidas y analizadas en el aula. De esta manera la escuela contribuye a evitar una visión deformada de la ciencia hoy fuertemente arraigada en los estudiantes y en la imagen popular de la ciencia: infalible, incuestionable y una autoridad implacable en cuestiones de conocimiento.

BIBLIOGRAFIA:Eduardo Wolovelsky, en su libro «El siglo ausente»
(2008), cita los siguientes párrafos de la obra de John
Gribbin «Historia de la Ciencia. 1543-2001» (2002):

sábado, 5 de marzo de 2011

Simulacro, Subjetividad y Biopolítica : De Foucault a Baudrillard Autores: Eva Patricia Gil


Simulacro, Subjetividad y Biopolítica
: De Foucault a Baudrillard
Autores: Eva Patricia Gil Rodríguez.

En el texto que sigue se presenta una propuesta teórica que muestra la relación entre el control como tecnología de poder y el simulacro como dispositivo de subjetivación en el contexto actual. Para poder mostrar el funcionamiento de este dispositivo de subjetivación que es el simulacro, y al que llamaremos hegemónico debido a que constituye una importante forma de dominio simbólico, nos remitiremos a dos momentos que conviven en el contexto socio-histórico actual: la sociedad de productores y la de consumidores, la primera vehiculada mediante la disciplina y la segunda mediante el control. La sociedad de productores tiene en la vigilancia su principal tecnología de poder - mediante el panóptico - mientras que la sociedad de consumidores lo tiene en la seducción - mediante el sinóptico. Mientras que la primera vehicula el deseo como carencia de un objeto a obtener a largo plazo, la segunda vehicula cortas pero intensas experiencias de placer. El sinóptico, donde muchos tienen la posibilidad de mirar a unos pocos, convierte de esta manera, invirtiendo los términos de Baudrillard (en López Petit, 2003), al espectáculo en simulacro, ya que estos pocos nos invisten con las normas que nos convierten en subjetividades aptas para la sociedad del consumo. De esta forma, el simulacro se convierte en el dispositivo de subjetivación que nos lleva a situarnos al otro lado del espejo en nuestra sociedad del espectáculo. Ambos momentos, el del panóptico y el del sinóptico, son articulados mediante las normas; efectivamente, las normas articulan tanto la disciplina, propia de la sociedad de productores, como el biopoder, propio de la sociedad de consumidores, en el complejo entramado de relaciones de poder y subjetividad en la actualidad (González, 2003; López Petit, 2003; Morey, 1983). Además el biopoder, que tiene uno de sus principales bastiones en el discurso de la prevención, legitima mediante el mecanismo del racismo de Estado una vuelta al poder de soberanía, al derecho de muerte que de esta forma se convierte en el tercer nivel que se superpone, mediante la legitimación de la guerra, a esta disciplina y a este poder sobre la vida (Foucault, 1976; González, 2003).

BIBLIOGRAFIA: Gil Rodríguez, E. P. (2005). Revista Observaciones filosóficas. N° 1. Recuperado el 17 de
Julio de 2010, de http://www.observacionesfilosoficas.net/simulacrosubjetividad.html

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